miércoles, 2 de enero de 2013

Anti-demócrata: cien millones de gilipollas pueden estar equivocados y yo NO



Hace un mes fui al cine a ver “Resacón en las Vegas” ¿la habéis visto? ¿sí? ¿no? Bueno, al grano, ¿sabéis qué pasa? Soy una “sureña” viviendo en el norte de España y yo aquí no puedo ir al cine. Siempre he defendido que las personas son personas y que no tiene nada que ver su procedencia, pero son muchos años ya los que me quitan la razón. Pero ese será otro tema.


Os cuento la situación: argumento de película de comedia, la típica que te partes en dos de la risa con poco esfuerzo. De repente la típica escena para doblarse y que te salten las lágrimas… sólo me hace gracia a mí… casi me meo… jajaja y a los dos segundos… se ríe el resto de la sala y yo: ¬¬ …se me queda un poco cara de póker pero decido pasar del tema. Pero entonces llegan uno detrás de otro cada momento gracioso de la peli y pasa exactamente igual, primero me río yo y segundos después, como en plan “respuesta emocional” el resto de la sala.


Total que al final acabo pensando dos cosas: o bien estos “hijos-de-puta” se ríen de mí o bien necesitan pedir permiso para reírse. Lo segundo queda confirmado cuando llega un momento gracioso pero a mí no me hace ninguna gracia, no me río y no lo hace nadie más. ¡¡Putos cabrones sin sentido del humor propio!! La abuela de “cuéntame” podrá decir lo que quiera: ...la mayoría bla bla bla… peeero a mí parecer cien millones de gilipollas pueden estar equivocados y yo NO.


¡¡En esto consiste la puta democracia!! ¿Qué es la democracia? Un error. Me explico. ¿Cómo va a ser normal que gobierne un pavo que representa a subnormales que no saben ni lo que están haciendo? ¿No sería mejor, digo yo, que gobierne alguien que sepa lo que hace? Porque, que el mongólico hijo de la vecina y yo tengamos cada uno un voto y que valga lo mismo ¿es justo? ¿Nadie más ve que el planteamiento está mal hecho? Como si ponemos a votar a niños de 5 años, ya puestos… ¿¿Poder de decisión?? Si están 50 idiotas esperando que venga una sureña a que les de permiso para reírse en la sala de cine ¡¡es una peli de comedia!! ¿No os da una pista??


Vamos a ver una cosa: todos esos millones de personas (por llamarlos de alguna manera) que ven todo el día a la Esteban en la tele y tienen el cerebro reblandecido ¿¿qué coño votan?? Si no saben la diferencia entre la izquierda y la derecha, es más, se creen que hay lo uno o lo otro ¿a alguien le cambió su vida con el cambio de gobierno PP-PSOE? Es gente que se cree lo que sale los domingos por la noche en tele5, que entre 5 rapados le han dado una paliza a una zagala porque se quiso salir de una secta de nazis y vino su abuela y la sacó de la secta y ahora es la súper abuela. Cuando la vieja era incapaz de acordarse del guión del programa y la cara del presentador era todo un poema. Toda esa gente son millones y están todos los días pegados a la tele, creyéndose todo cuanto sale ahí como verdades absolutas. Y luego me gobierna a mí un tío que ha elegido “la mayoría” ¡¡¡tócate los huevos democracia!!! Yo impugno esa democracia hipócrita. El cotarro lo tenían que manejar 4 gatos pero con un poco de inteligencia racional y emocional. Y punto. Ni elecciones ni mierdas. Sé que ha ocurrido muy pocas veces en la historia, ¿por qué? Porque a la manada de ovejas no les molaba el tema. Porque para ser mandamás había que currárselo y mola más saber que tienes la posibilidad de llegar ahí aunque no te lo creas ni tú. ¡¡Golpe de estado ya!!


Así soy yo, a donde voy rompo con todos los esquemas: ¿cómo decidiríais en un grupo medianamente grande a donde queréis ir el fin de semana, por ejemplo playa o montaña? Mano alzada, la mayoría gana ¿no es así? Pues eso es una mierda, ¿dónde están los derechos de las minorías? Si os toca siempre en la parte de la mayoría os calláis como putas. Pero si os hubiese tocado como a mí siempre en la parte de la minoría que siempre pierde haríais lo siguiente:


Por fin tengo el mando, soy educadora de un grupito adolescente y toca tomar una decisión, como siempre al “listo pán” se le ocurre decidirlo por mayoría. Yo digo que no. Ya les estoy rompiendo las cuentas que tenían hechas. Decido cambiar las normas: Por argumentación, iremos al lugar cuyo argumentante me convenza. Así es la vida: injusta. No sé si algún día entenderán porqué lo hice pero sé que aprendieron más conmigo que con cualquier otro educador que les dejaba hacer lo que les dio la gana. Poco a poco estoy haciendo sitio al pensamiento crítico. ¿Por qué? Porque la democracia se la inventó un “señor” para tomarme el pelo, a mí nadie me toma el pelo. ¿Por qué a quién le puede parecer normal que miles de “chupa-teles” decidan por una servidora? Por favor que alguien les reparta condones, derecho tienen a follar como conejos, pero, que el mundo me lo llenen de ignorantes, pues no sé yo qué decirte, bueno sí lo sé:


Que sale en el Diario de Patricia ese hombre que dice “no he podido reconciliar el sueño en toda la noche” ¡¡¡reconciliar dice!!! ¿estaba usted peleado con su propio sueño señor?? Permítame que me dirija a usted, caballero con todo el respeto del mundo porque así lo dice la mierda carta de los derechos humanos pero: ¿su voto vale lo mismo que el mío? Se lo preguntaré de otra manera para que pueda entenderme: ¿si pudiéramos ponerle precio, digamos por ejemplo 5 €, su voto vale los mismos 5 € que el mío? ¿se está quedando conmigo? ¿dónde está la cámara?


Pero lo mejor de todo esto es, que a toda esa gente les da exactamente igual lo que yo escriba aquí, porque son unos “come-gran-hermano” que se quedan igual que estaban cuando ven literatura, cultura o todo lo que acabe en “-ura”, simplemente les entra por una oreja y les sale por la otra hasta que no digas “edredoning”.


La polémica está servida, me amareis, me odiareis pero seguro que no os dejé indiferentes.


Firmado: Rombos.

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