miércoles, 2 de enero de 2013

Este año no pido nada



Propósitos de año nuevo, que el 2012 te traiga todo aquello que deseas, que los sueños se hacen realidad… y mil cosas de este tipo habrás escuchado o leído en estas fechas. Y lo cierto es que todo eso es una gran mentira. Los propósitos de año nuevo deben ser alcanzables y depender de una misma o de lo contrario acabaremos frustradas. Ningún año va a traernos aquello que deseamos sólo por desearlo, necesitamos actuar porque nadie va a regalarnos nada. Y la parte en la que los sueños se cumplen solo ocurre durante las películas Disney. Porque en este mundo cruel no solo no se cumplen los sueños.
Conforme crecemos vamos cambiando nuestras prioridades y el orden a nuestros valores. En algunas épocas los amigos son tan importantes… y más tarde la familia son quienes te llenan. Para algunas personas el dinero lo compra todo. Y para otras, como yo, la vida se muestra dura e imprevisible.
El año pasado no era feliz, y este año tampoco lo seré. Mi madre ya no está en este mundo y todavía no he entendido el por qué. Ya no va a volver, no vamos a volver a hablar, ya no podré volver a abrazarla ni podremos cuidar la una de la otra. No sé dónde está ni si lo sabré algún día.
Este año no pido nada, para mí no quiero nada. Quise mucho a mi madre y me la han robado. Ahora tendré que aprender a apañármelas sin ella, a cuidarme sola. Así que, este año no voy a pedir nada, durante estos días he hecho balance, supongo que como todo el mundo y no voy a decir que no me lo esperaba, pues todos lo sabíamos. Tampoco quiero decir que tuve mala suerte o que me lo merecía. He intentado de todas las formas posibles mantenerla a mi lado, sin conseguirlo. Muchas veces, como hoy, pienso que todo es culpa mía.
Ahora tengo que ser valiente y siento que no puedo, no soy capaz. Voy a empezar un nuevo año sola. Y así va a ser siempre, este año, el siguiente y todos los que me queden de vida. En eso pienso cada vez que leo que los sueños se hacen realidad. Yo hace ya mucho tiempo que no tengo sueños. El último sueño que tuve fue hace más o menos un año y en él un médico me decía que mi madre no estaba enferma, que se había curado. Pero conforme pasó el tiempo, ese sueño se hizo cada vez más irrealizable.
Cuando tenía unos 18 años mi madre se puso muy enferma, tuvieron que operarla con la sospecha de que podría tener cáncer. Y yo aún conservaba la capacidad de soñar, soñé que se moría la madre de cualquier otra persona, pero no la mía. Y eso fue lo que pasó, mi madre se recuperó y murió la madre de otra persona, al cabo de un año murió la madre de mi amiga… y millones de madres por el mundo, pero la mía no. En esta ocasión yo creía que si volvía a pedirlo, me lo volverían a conceder, pero esta vez no lo he pedido. No quise volver a pasar por lo mismo pues estaba claro que esta pesadilla me perseguiría una y otra vez y no quise añadir a mi conciencia otro deseo tan horrible a cualquier otra persona.
Y así es como la dejé que se fuera, podría haber pedido que se quedara, pero no lo hice. Me hubiese cambiado por ella, hasta unas semanas antes de morir, en las que me di cuenta de que yo sufría más que ella y entonces dejé de desear ese cambio.
Ahora que yo sigo aquí, sufriendo, y que ella ya no está y ya no le duele nada, no me cambiaría por ella por nada del mundo, pues la quiero tanto que no le desearía jamás pasar por esto.
Ahora ya no sé si quiero tener hijos, pues cuando me tenga que ir, los dejaré como estoy yo ahora y en este momento soy incapaz de hacerle esto a nadie. Dicen que deja de doler, que te acostumbras, que aprendes a vivir de otra manera y seguramente tengan razón, aunque hoy me resulte imposible creerlo.
Veamos… ¿qué cosas podríamos desear entonces para el 2012? NADA.

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