miércoles, 2 de enero de 2013

Hoy sé que debería estar muerta



Hay días en los que sé que debería estar muerta.

Soy una mala persona, no soy digna de confianza, ni siquiera soy comprensible y tampoco tengo credibilidad. No haber nacido me libraría del sufrimiento que merezco por lo que sé que sí debería haber nacido, para morir agónicamente, que es lo que merezco. No conozco virtudes, no sé cuál es el significado de la amabilidad o la generosidad. Todo lo que rodea mi persona es menos deseable que el infierno.

No puedo entender al resto de las personas, porque no soy persona, no sufro ni padezco, solamente ocasiono mal a los demás. Soy alguien ruin y mezquina, no soy merecedora de la calificación “persona”. Por eso estoy sola, no tengo madre, amigos ni novio. Cualquiera que me conozca debería alejarse de mí, puesto que, a mi lado sólo pueden ocurrirle desgracias. En cuanto pasen unos días sin noticias mías, todo se volverá claro y apacible, desaparecerán todos los problemas y sólo quedará la felicidad. Podéis comprobarlo, es simple. En cuanto olvides mi nombre sólo tendrás recuerdos agradables, el gozo y la alegría inundarán todo tu ser. No me corresponde amistad ninguna, ni tan siquiera un trato correcto. Soy la imperfección elevada al altar de la porquería.

Si hay alguien que te vaya a traicionar, esa soy yo. Si hay alguien en el mundo que te apuñale antes de que le hagas nada malo, esa soy yo. Si existe algún ente capaz de destrozar tu vida o de pasar sin ella sin dejar una huella, ese ente soy yo.

Ni si quiera tengo la decencia de odiarme a mí misma, suicidarme y dejarle más espacio en este mundo a las buenas personas. Como no distingo la bondad ni aunque me la estampen en la cara, no consigo identificar a la buena gente. Sólo sirvo para dejarte en ridículo, para engañarte y empujarte hacia todo lo que no deberías hacer. Sirvo al egoísmo, a la envidia y a la avaricia, y lo hago sin ningún tipo de esfuerzo, es algo innato en mí. Desde que nací allá a donde voy sólo llevo desprecio, ofensas y dolor.

Hoy me siento como lo que soy. Hoy sé que debería estar muerta.
Lo que acabas de leer es la apariencia que tengo hacia los demás, es la etiqueta que me pone la gente cuando hablan conmigo por primera vez, es esa primera impresión que tanto odian todos. Si lo vuelves a leer con el suficiente sarcasmo e ironía, y consigues dejar a un lado las apariencias y las primeras impresiones, podrás empezar a conocerme. Y, quién sabe, quizás también empezarás a apreciarme.

Firmado: Rombos.(Jueves 17 diciembre 2009)

2 comentarios:

  1. :( No me mola nada q digas eso :(

    TE QUIELOOOO! <3

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    1. Lo escribí en un momento de mi vida en que me sentía así...

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