miércoles, 2 de enero de 2013

¿Qué deseo pedirías? Ver mi propio funeral



Seguro que alguna vez te han preguntado: ¿Si pudieras pedir un deseo, qué deseo pedirías?


Supongo que, aunque suene horrible, desearía poder ver el futuro por un agujerito, y vería mi propio funeral. Y me explico: ¿habéis visto esas películas y esos programas de la televisión sensacionalista en los que se le hacen unos homenajes increíbles al muerto? Yo odiaría que eso me pasase a mí. No soporto a la gente hipócrita. Por un lado, me paso la vida escuchando críticas y recibiendo patadas para que el día que descanse muerta ¿me vengan con mierdas del calibre: “era muy buena persona”? vamos no me jodas. Si te caía mal no me vengas con ese cuento de mierda. Y si tanto me querías, si tanto me apreciabas, ¡¡¡dímelo hoy que estoy viva!!! Es por eso que yo cada día mimo y cuido a cada una de las personitas a las que adoro e ignoro a todo aquel que no venga con buenas intenciones. No quiero a nadie a mi lado que sea potencialmente dañino. No hay nada del otro lado, es imposible que tengan “overbooking” de almas en algún sitio ¿están hacinadas en algún lugar? ¡Eso ya no hay quien se lo crea! ¿Un par de millones? Vale, pero ¿tantas? Totalmente imposible. Como esto es lo único que tengo y lo único que me queda lo conservaré y lo haré bien, no tengo porqué soportar a nadie. Es de las pocas ideas que tengo claras en estos momentos.


No sé si os habrá sucedido alguna vez, ver morir a alguien que le pegaba a su mujer, que se acostaba con otra, que hacía llorar a su hija, viene el muy cabrón un buen día y se mata accidentalmente con el coche por un barranco, por suerte iba solo. En vida no le caía bien a nadie, todo el mundo le odiaba, incluso le esquivaban, pero se muere el muy hijo de puta y de repente se convierte en santo y todo el mundo habla bien de él: “que buena persona era”. ¡¡Qué cerdos hipócritas!! Era un cabrón, fue un cabrón, es un cabrón y se murió siendo lo que era: una mala persona. Que además le hizo la vida imposible a quienes le querían. ¿Cómo puede la gente ser tan falsa? Yo fui la única que dijo: bien muerto está y soy la mala de la película por decirlo. Y me importa poco. Soy sincera. A mí me daría algo si todo el mundo creyera que soy una zorra sin escrúpulos y que el día que me muera me viniesen a decir puras mentiras, me levanto como sea de la tumba.


Pero peor sería todo lo contrario: Y ahora vengo a hablar de esos súper homenajes donde todo el mundo hace unas demostraciones de la leche al muerto de turno y le levantan un monumento y dicen unas palabras preciosas. Yo odiaría que me hicieran eso y no poder verlo. ¡Es horroroso! ¿Por qué razón la gente le hace eso a una persona cuando ya no se entera? Díselo cuando todavía está vivo. Cando puede oírte y verte hacer esas cosas. No sabes si te ve desde el cielo ni chorradas de esas, eso se lo inventó una persona y lo escribió en un libro para consolar a los familiares de luto pero no está demostrado. A mí me pasa algo parecido, por pequeño que sea y soy capaz de volver en forma de fantasma y meterme en las pesadillas de quienes participen en el paripé. Es decir: me tienes puteada en vida, no me dices nunca que me aprecias, no recibo ni un ápice de cariño y ¿cuando me muero es cuando vienes a decírmelo? ¿Cómo se pueden tener los huevos tan gordos? ¿Nadie lee poesía? ¿Nadie ve cine dramático? ¿Acaso no hemos ya aprendido mil citas ñoñas del tipo: “no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”? Pues… a ver si empezamos a aprender antes de darnos los batacazos.


Si tanto quieres a alguien: díselo. Díselo de todas las maneras que se te ocurran, llámale ahora mismo y díselo. Díselo a todas horas, házselo saber. Demuéstraselo. No te quedes quieto porque mañana ya es tarde. Puede que mañana sea tarde y no lo sabes. Las palabras de cariño, los gestos, los abrazos NO sobran. Y no le hagas putadas, joder, si de verdad le aprecias no le hagas daño, por pequeño que sea eso va haciendo un agujero y cuando te vayas a dar cuenta es enorme y ya no se puede tapar ni arreglar. Las personas no se pueden arreglar, somos las únicas máquinas que, cuando se rompen, no se arreglan. Deja de buscar que te quieran e invierte tu tiempo en querer.


Firmado: Rombos.

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