martes, 19 de mayo de 2015

Mis microrrelatos



    Queridos amantes de la lectura:

    Como bien sabéis, en ocasiones participo en pequeños concursos de microrrelatos, en esta ocasión se trató del concurso de relatos del Premio Mandarache y al haberse publicado ya los ganadores, he decidido compartir con vosotros los relatos con los que decidí participar. Esta vez no gané ningún premio pero lo pasé genial participando. Os animo a que invirtáis parte de vuestro tiempo en leerlos y si os apetece, podéis hasta comentar. Mi preferido lo dejo para el final. Espero que os gusten.

Señora Muerte

    La Señora Muerte es quien se lleva a quien más quieres a un lugar del que no sabemos nada y de donde nunca regresa nadie, aparece sin avisar y no es bien recibida. Está casada con Don Soledad, se queda contigo mientras Muerte trabaja y cuesta mucho trabajo echarle. Muerte es breve pero Soledad es un pesado, se aloja en tu casa, te quita a tus amigos, no te deja comer ni dormir y te roba tu vida. Cuando por fin le echas de tu vida comprendes que la visita del matrimonio era necesaria pero su partida más todavía. 

La próxima vez: corre

    Me lo dijo mi mejor amiga cuando teníamos 14 años: - la próxima vez que te esté ocurriendo, corre, con todas tus fuerzas, hacia cualquier lugar, sin importar dónde, hazlo por mí-. Y lo hice. Nunca entendí porqué mi padre lo hacía, si me quería porqué a mí. Pero los golpes empezaron a caer y yo caí también, como siempre me encogí y sentí vergüenza y ganas de llorar. Pero esta vez fue diferente, sentí más miedo que nunca porque me levanté y sin mirarle a la cara, salí corriendo, sencillamente corrí. Ésa fue la última vez que me pegó. 

Mi obsesión por la lectura

    Hola, me llamo Ángeles y soy adicta a la lectura. Voy a dejar de venir a terapia, queréis que deje mi adicción, decís que todos los excesos son negativos, pero no es verdad, ¡leer nunca será algo malo!  yo amo mis libros, no entendéis que estoy equilibrando lo poco que se lee en el mundo. Los libros son lo mejor que me ha pasado en la vida, son mi refugio, mis amigos y forman parte de mi vida, si me los quitáis será para mí como si hubieran muerto y nunca dejaré que matéis los libros. ¡Viva la lectura!

¿Qué es esto?

    Pensaba que sabía lo que era el miedo porque me había subido a una montaña rusa muy alta y porque me había mordido un perro, pero tras la muerte de mi madre pensé que si algún día tengo un hijo, éste crecerá, se hará grande y fuerte, entonces yo me marcharé y él sentirá lo que yo estoy sintiendo ahora. No sé cómo voy a poder hacerle eso ¿qué es eso? ¡eso es tristeza! ¿y esto? Esto es miedo.

Rizos

    -¿Has pensado dejarte tus rizos naturales alguna vez en lugar de alisarte el pelo?-.  Se lo diré al Equipo Creativo de mi Cerebro pero no creo que lo apruebe la Junta Directiva, pues la propuesta debe pasar por todo el trabajo en equipo de la Memoria y sus recuerdos: -acuérdate de que te pegaban en el colegio-. También debe dar su visto bueno el Señor Economista y sus números: -con los productos necesarios no llegamos a fin de mes-. Sinceramente, amiga, creo que tu propuesta quedará archivada en el Olvido o en Imposibles.


El trabajo sabe a salado

    Ésta era la primera vez que no estaba preparada para que me dijeran que no. Tenía que conseguirlo. Me desperté como cada día pero con una fuerza inusual en el estómago que giraba en mi interior a cientos de kilómetros por hora. Entonces mi teléfono sonó y al recibir la noticia sólo pude cerrar los ojos y dejar rodar las lágrimas por mis mejillas hasta mi boca. Ahí noté su sabor. El de la victoria. ¡Encontrar trabajo sabe a lágrimas saladas!

Ecografía

    Miró la ecografía por última vez antes de guardarla y se dio cuenta de que antes de nacer ya estaba completa, absoluta e irremediablemente enamorada de la persona con la que menos tiempo pasaría y a la que más echaría de menos el resto de su vida. Una semana después, todo acabó. Ahora sólo tiene: esa ecografía, el recuerdo de la semana más tierna y emocionante de su vida y un corazón incompleto. Pero no cambiaría esa semana por nada, aunque ahora le duela tanto.

Resilencia

    Cuando Abnegación empezó a sentirse sóla, apareció Autoestima para ayudarla a conseguir todas sus metas. Si no se entendían llamaban a Asertividad que les enseñaba a respetarse mutuamente. Entonces pasaron los años y conocieron a Empatía con la que trabajan muy bien en equipo, sin embargo, tras siglos de convivencia acabaron necesitando a alguien que les enseñara a superar a Tristeza, Duelo y Soledad, con los que se hace muy complicado luchar. Fue cuando comenzó a reinar la desconocida Resilencia. ¡Cómo pudieron haber estado sobreviviendo todos estos años atrás sin ella! A partir de ahora todo sería tan diferente…

Escribió

    De entre sus dedos brotaban los sentimientos en forma de palabras, cada letra que pulsaba en su ordenador aliviaba ese dolor que le desgarraba el pecho y la dividía en dos. No sabía cómo había comenzado a escribir, sólo sabía que estaba haciéndolo y que no podía parar, que si paraba, el mundo, su mundo, explotaría en un millón de pedacitos diminutos. Por eso continuó hasta que ya no pudo escribir más y cuando por fin terminó, exhausta, levantó la vista y leyó, llorando, en silencio, todo lo que no había podido expresar con su voz.

    Espero que os hayan gustado y que los que os paséis por aquí dejéis vuestro comentario para que sepa que me leéis. 

Besos de literatura ^^ 

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