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miércoles, 30 de enero de 2013

Me despido de mis plantas

¡Queridas aprendices de jardineras!

Ha llegado el momento de dejar a las plantitas con su niñera, mi hermana, espero que estén bien y  que crezcan sanas. Os volveré a subir fotos dentro de dos meses, cuando vuelva de Italia. 







Hasta aquí es el aspecto que tenían antes de podarlas por última vez, he eliminado los tallos largos y dejaré que vivan los "hijos" como así llamo a las pequeñas plantas que han crecido. Y ahora os dejo unas fotos de las plantas, ya en su nuevo hogar, un balcón soleado que espero que les siente bien. 
 





Mi próximo post sobre estas plantas, en Abril. ¡Besos!

¡Ya tengo hecha la maleta!

¡Hola chicas!

Siempre que se avecina un viaje me pongo nerviosa, me come el estrés y al final, no sé muy bien cómo, después de todo el caos, sale todo a pedir de boca.

¿Qué meter en la maleta? ¡primer dilema!


Para empezar, lo primero que debemos tener en cuenta es: el clima, cuánto tiempo vamos a pasar, qué actividades vamos a realizar y sobre todo la compañía aérea con la que viajemos. Ryanair, en mi caso, me deja facturar una maleta de 15 kg por 15 € y una segunda maleta de otros 15 kg por 35 € más. Y por supuesto, he tenido que pagarlo, porque con el frío que hace, sin saber lo que me depara el futuro y durante dos meses, lo más seguro es que necesite gran cantidad de cosas.



Dos maletas, mucha ropa de abrigo, muestras de champú y mascarilla Loreal, cortesía de mi peluquera a la que adoro, unas botas a estrenar, regalito de mis compañeras de prácticas de las que me voy a acordar cada día; mucha ilusión, muchas ganas... y lo único que siento es que mi madre no vaya a estar en el aeropuerto para despedirme. 

Un día, estaba pensando y le pedí al cielo: si este viaje fuese el gran error de mi vida, ¿me lo dirías? Y cuando fui a buscar mi maleta después de tenerla meses guardada me encontré con ésto:


Sí, es un lacito, mi madre se lo ponía a las maletas para diferenciar la suya en la cinta del aeropuerto y para mí es una cinta y una señal. Mamá, yo también te echo de menos y te llevo conmigo allá a donde vaya, sea donde sea. 

Si cierro los ojos, recuerdo a la perfección cómo mi madre me despedía en el aeropuerto, a lo mejos, hasta que entraba en la zona de embarque y dejaba de verla. Y cómo salía por la puerta de llegadas y ahí estaba ella esperándome, como si no se hubiera ido a casa durante el viaje, como si hubiese permanecido esperándome. Ahora esa imagen la tengo sólo en mi recuerdo y ahí se quedará para siempre.

Y así es como se termina de hacer una maleta, primero las cosas "materiales", imprescindibles y útiles, después aquéllas que nos dan tranquilidad como los "por si acasos" y finalmente "las emociones", no olvidamos algo afectivo que recordar y que, con sólo mirarlo, nos devuelva a nuestra tierra, ese algo que para los demás no significa nada y para una misma nos devuelve la sensatez en momentos de angustia y que, a fin de cuentas, te deja ver que, estés donde estés y pase lo que pase, sigues siendo tú misma.

Ahora los agradecimientos:

A mis queridas Nati y Laura, gracias por esta breve despedida, espontánea y alegre. ¡Gracias por darme ánimos, por vuestra alegría y vuestro gran corazón!
A mis compañeras de prácticas del InformaJoven: un enorme ¡Gracias! por haberme recibido con los brazos abiertos, por ese ambiente de trabajo que habéis creado, por haberme hecho sentir una más y por esa fiesta sorpresa de despedida. ¡Sois geniales!
A mi peluquera que obra milagros cuando los necesito y me anima a volver a mi color oscuro ¡Gracias! por el detalle de las muestras que me ha dado tranquilidad para los dos meses italianos.
A mi familia que me quiere tal y como soy. A mi hermana que me cuidará las plantitas en mi ausencia ¡esperemos que vivan hasta la primavera al menos! A mi sobrina y mis primitos que me hacen sonréir cuando pienso en ellos. A mi papá que me llevaría hasta el fin del mundo aunque le cueste decir que está orgulloso de mí. A mis tíos, mis tías, mis abuelos y mis primos, a mis hermanos y a todos, os echaré de menos. A las personas que tengo y seguiré teniendo lejos: Cris, Susi, Espe, Pancho y muchos más. A las enfermeras de donantes por mimarme antes de irme. A tí, que me lees en silencio, a mis amig@s ¡gracias por estar ahí! 

Me despido de todos vosotros desde esta última entrada que escribo en España. ¡Os echaré de menos!

domingo, 27 de enero de 2013

Reseña: La princesa de hielo

Título: "La princesa de hielo".








Autor: Camilla Läckberg.
Editorial: Embolsillo Maeva.
Portada: 



Sinopsis: Misterio y secretos familiares en una emocionante novela de suspense. Erica vuelve a su pueblo natal tras el fallecimiento de sus padres, pero se va a encontrar con un nuevo drama. Aparentemente su amiga de la infancia, Alex, se ha suicidado. Pronto se descubre que no solamente fue asesinada sino que estaba embarazada. El primer sospechoso es Anders, un artista fracasado con quien Alex mantenía una relación especial. Pero poco después de ser liberado por falta de pruebas, Anders aparece muerto en su domicilio. Con la ayuda del comisario Patrik, Erica investigará el pasado de su amiga Alex.
 
Resumen de Chicka Lit: Los protagonistas, Erica, una escritora de biografías y Patrik, el policía del pueblo, se conocen debido a un asesinato. Una conocida de la infancia de ambos ha aparecido muerta en extrañas circunstancias, Patrik investiga esta muerte que le lleva a otros crímenes inesperados, mientras Erica necesita saber cada detalle sobre la fallecida para escribir la historia de su vida, desde todos los puntos de vista. Casi sin querer, acaban descubriendo cada detalle de lo acontecido, a la vez que superan su pripio pasado y comienzan un futuro juntos. 
 
Opinión personal: Me ha gustado muchísimo este libro. Se trata de una saga, de la que ya he conseguido la segunda parte: "Los gritos del pasado". Yo no suelo leer novela negra, policiaca ni de misterio y me alegro de que me recomendaran esta lectura, pues me ha hecho olvidarme de todo durante sus 400 páginas. Me ha llamado la atención cómo un caso policial acaba desenmascarando otros muchos, cómo a través de los personas, el lector también intenta averiguar quién es el asesino, cómo lo hizo y porqué. 
Una de las cosas que más me han gustado es que incluyan la lectura dentro de la lectura. Erica es escritora y escribe un libro dentro de esta novela. Es una forma más de incentivar el hábito lector, que no me cansaré de saborear. Lo que menos me ha gustado son los nombres propios, difícilmente pronunciables en castellano y que he solucionado inventándome su pronunciación en mi cabeza, tanto de los personajes como de los lugares. Pero que a la vez hace que no dejes de imaginar el país en el que se ambienta. 
Tengo que admitir que he pasado frío con esta histora, por lo que, os la recomiendo para leer en verano, en la playa y con el sol tostándote la espalda. La descripción de las escenas tan frías y nevadas hace que se te pongan los pelos de punta, totalmente acorde con la temática de asesinatos. Con todo, afirmo de nuevo lo mucho que me ha gustado leer esta historia y prometo seguir la saga. Que espero que no me decepcione. 

miércoles, 23 de enero de 2013

¡Ya tengo el vuelo de vuelta!

¡Queridas viajeras!

Acabo de adquirir mi billete de vuelta a España, así de triste. Todavía no me he ido y ya tengo mi fecha de vuelta que será el día 31 de marzo. Me ha salido bastante más caro que el billete de ida, supongo que por las fechas, pues finales de marzo es Semana Santa, así que, he pagado por él 75,99 €uros en total. Podría haber sido más caro.


¡Ya falta muy muy poco para irme! Esta noche comienzo las despedidas de mis amigos y conocidos, mis compañeros de la salsa y de las prácticas. Por un lado me parece muy triste y por otro lado me hace mucha ilusión, por un lado me da cierto respeto y por otro lado me hace muy feliz. ¿Nervios? muchísimos. ¿Dudas? a estas alturas ya, ninguna. ¿Temas pendientes? una sesión de peluquería y hacer la maleta.

He ahorrado todo lo que he podido, he planificado cuanto he sabido hacer y tengo listas mi cámara de fotos y todas mis ganas, ahora sólo falta que comience esta aventura.

Ciao!  


Imprevistos en Italia

¡Hola chicas!


Como todas sábeis, a penas faltan unos pocos días para emprender mi viaje a Italia. Pues bien, yo quería dar una impresión realista de lo que significa viajar a Italia, irse de Erasmus por el mundo y disfrutar de la aventura. Para empezar los cambios de última hora no han hecho más que empezar. 

Mi lugar de prácticas no será el que os conté, sino este otro: 



Que, por supuesto, tampoco está en la misma dirección, sino en esta otra: 


MOSAICO
Centro di Socializzazione
Via Tiepolo 8
52100 Arezzo
tel 0575 401964
email: ilmosaico@cheapnet.it



Así que, por lo pronto, aunque las dos direcciones están relativamente cerca. He pasado de saber perfectamente a dónde debo ir el día 4, a tener que buscar el día 1 una dirección que no me aclaro muy bien por dónde queda. En cualquier caso, os mantendré informadas. 

Mi lugar de residencia lo tengo "apalabrado" con una casera muy simpática que se ha portado muy bien conmigo, con quien he podido hablar por e-mail y por teléfono con un intermediario. Esperemos que todo vaya bien y que estos cambios de última hora sean los menos. 

Bacio!! 

jueves, 10 de enero de 2013

Tarjeta sanitaria europea

¡Buenas tardes, amantes de Italia!

Hoy he dado un paso más hacia la bella Italia, se trata de un mero trámite pero sin duda necesario. He solicitado la Tarjeta Sanitaria Europea. Hasta hoy no sabía que existía y da derecho a recibir atención médica en el ámbito de la Unión Europea, de ser necesario. Es bueno saberlo antes de salir del país, por cualquier cosa que pueda suceder. Aunque esperemos que no. Pues ya llevaré mi cargamento de medicinas por si me pongo mala estando de viaje.

La tarjeta se solicita vía electrónica: en la web de la Seguridad Social.

Y tiene este aspecto:


Cuando tenga la mía propia, (en unos 10 días), le haré una foto y os la subiré para que la veáis. Y por el momento, esto es todo.

miércoles, 9 de enero de 2013

Reseña: El cuento número trece

Título: "El cuento número trece".
Autor: Diane Setterfield.
Editorial: Debolsillo.
Portada: 



Sinopsis: Cuando una vieja escritora acostumbrada a mentir y una joven librera empeñada en saber la verdad se encuentran, regresan los fantasmas del pasado, los secretos de una familia marcada por el exceso, las cenizas de un incendio memorable y el perfil de un ser extraño que aparece y desaparece tras las cortinas de una mansión.
 
Resumen de Chicka Lit: Se cruzan las vidas de dos personas, Margaret, una amante de la lectura que adora escribir biografías y una escritora que se hace llamar Vida Winter, tan acostumbrada a contar historias inventadas que ningún periodista ha conseguido nunca redactar su verdadera historia. La señorita Winter invita a Margaret a pasar una temporada en su casa con el fin de escribir su historia, por fin, sin engaños, toda la verdad. Es así como Margaret acompaña al lector a través de una misteriosa historia llena de sorpresas y personajes interesantes de los que desearás saber cada vez más. 
 
Opinión personal: Me ha sorprendido mucho y además muy gratamente este libro. El título no me atraía lo suficiente como para comprarlo, me lo entregaron como parte de un premio de literatura que recibí y ha merecido la pena elegirlo como primera lectura del año, lo que ha puesto el listón muy alto para las siguientes que vengan detrás.

Son muchas historias que forman parte de una misma y a la vez se separan y se vuelven a unir. El lector es motivado a buscar los misterios y desentrañar las dudas y preguntas de Margaret. Debo reconocer que no me esperaba los giros que he ido encontrando en la novela conforme la leía, cuando ya parecía que sabía lo que iba a suceder, me sorprendía de nuevo, cuando por fín comprendía lo que estaba sucediendo encontraba más respuestas, que a la vez me llevaban a otras preguntas, necesitaba leer más y más. Es una suerte que la autora haya sabido describir las situaciones, los personajes y los lugares con ese tinte de misterio y a la vez me ha dejado un impresionante buen sabor de boca tras mi lectura. 

No os contaré detalles ni os haré spoiler pues merece la pena que leáis el libro de principio a fin, sin saber lo que va a suceder a continuación. Para mí esta autora se merece un diez y el libro recomendadísimo. ¡Una lectura muy saciante! 

viernes, 4 de enero de 2013

Para mi ángel

Hoy te he pillado, no te he visto, pero te has dejado un rastro de polvos mágicos. Siempre pensé que los ángeles eran de luz blanca pero ahora sé que sois de todos los colores. Supongo que vienes cada mañana a despertarme y me observas en la distancia mientras me cuidas, pero hoy te has descuidado y he encontrado ésto:




Ten cuidado cuando pasees por la tierra, pues el hombre es muy codicioso y si te vieran, querrían tenerte, podrían secuestrarte y nunca más volverías. Si por mí fuera, querría verte siempre junto a mí, pero sé que tu lugar está ahí arriba y que allí eres más necesario que aquí. 

Para las personas que no saben que existen los ángeles os contaré que están hechos de luz, por eso durante el día no los ves, sólo en los sueños. Pero si estás atenta encontrarás pequeños rastros como éste. Son como miguitas de pan se Hansel y Gretel, que dejan a su paso para encontrar el camino de vuelta, si ves una de estas miguitas no la cojas, fotografíala y déjala volar, pues alguien muy especial ha venido a verte y querrá volver muy pronto.

miércoles, 2 de enero de 2013

10º Pag Propositos 2013

¿Qué os habéis propuesto para el 2013? 

Yo he leído la entrada de mi antiguo blog en el que escribía mi único propósito del 2012. No pedí nada. Literalmente hablando. ¿Y sabéis qué? He recibido muchas cosas, unas mejores que otras, si echo la vista atrás me parece que, con un par de excepciones, no ha sido un mal año. Y espero que este próximo año, sea mucho, mucho mejor.

El año pasado estaba muy triste y enfadada, por eso, tiré la toalla y decidí no pedirle nada al 2012 pero he recibido muchas cosas y algunas increíblemente agradables.

En este 2012 he hecho nuevas amistades, como Mi Estrellita, que es una de las personas más increibles que me he encontrado en el mundo y que espero que siga a mi lado mucho, mucho tiempo. También he visto caminar sóla a mi sobrina, lo que a ella le ha costado un trabajo inmenso. He recibido un premio por un cuento que escribí y un gran premio por mi relato, en el que participaban más de 60 personas, lo cual tiene mucho mérito. He sacado unas notas excelentes en mi curso, con una media de 9,8. He leído muchos, muchos libros, que he empezado a contar desde septiembre, reseñándolos para tener un control más claro de cuánto leo y desde entonces han sido 18 libros. No sé cuántos soy capaz de leer en un año completo, os lo contaré a finales de este 2013. También he creado este blog, al que ya quiero como si fuese un hijo y que me ha hecho reponerme de la pena de haber cerrado el anterior, a lo que voy a ponerle remedio muy pronto. 

Echo la vista atrás y veo muchas más cosas importantes que me han pasado: he aprendido a bailar salsa, bachata y chachachá, he participado en tres congresos de salsa, con todo lo que ello implica, yo misma he formado parte del espectáculo de fin de curso de mi escuela. He donado sangre en dos ocasiones: febrero y agosto. Asistí a la noche de los Museos gratis en Cartagena. He conocido otras ciudades como Elche y Benidorm. Trabajé la cerámica por primera vez en mi vida. He retomado el ganchillo y el amigurumi. He cambiado de color de pelo radilcamente y he aprendido a utilizar un móvil de última generación. 

Muchas cosas para no haber pedido nada. 

Sin embargo este año sí he pedido algunas cosas, unas nuevas y otras no tanto. Mantendré mi propósito de donar sangre dos o tres veces al año, seguiré bailando salsa, haciendo amigurumis y leyendo mucho. Pero esta vez quiero ...


He decidido que intentaré leer todo cuanto caiga en mis manos, de momento tengo más de una docena de libros en lista de espera, que reseñaré y publicaré en este blog, así mismo intentaré contabilizar cuántos libros soy capaz de leer en un año completo, igual hasta me sorprendo.

Por otro lado tengo pendiente mi viaje a Italia, lejos de hacer turismo, estaré desempeñando mi labor como animadora y espero hacer todo el turismo que mis migrañas me permitan.

Al mismo tiempo practicaré el poco italiano que sé y espero volver a España sabiendo mucho más de lo que sabía cuando me fui.

Voy a esforzarme en mantener mis 4 plantitas vivas y sanas al menos hasta que termine el 2013.

Pero sobre todo haré cuanto esté en mi mano por ser cada día un poquito más feliz. El en 2012 no lo fui casi nunca, salvo en contadas ocasiones y quiero llegar a final de año pudiendo decir que soy feliz. Para ello ya he comenzado a hacer algunos cambios en mi vida, tengo una oferta de trabajo pendiente para cuando vuelva de mi viaje y voy a asistir a un taller de duelo que me ayudará con mi tristeza. Voy a continuar con aquellas cosas que durante años atrás me han llenado y espero descubrir algunas más este nuevo año que acaba de empezar.

¿Y vosotras?

Azul


Azul - Ángeles Calderón



Dos personas en un hospital psiquiátrico encerrados porque ven gente azul. Al ser solo dos en todo el mundo los llaman raros. La gente “no rara” vive en libertad, porque son normales y corrientes. Uno de los raros va a salir mañana, le dan el alta. Habla con su compañero de habitación y este le pregunta qué ha ocurrido para que las personas normales le dejen salir. Fácil, responde el futuro liberado, solo he tenido que decir que he dejado de ver gente azul. A lo que su amigo le pregunta: ¿y eso es cierto, has dejado de ver gente azul? La respuesta es negativa: no ha dejado de verlos, solo lo ha dicho.


A partir de mañana seguirá habiendo dos personas infelices en el mundo, con una diferencia: una de ellas será libre para poder fingir que es feliz a ojos de los demás y la otra seguirá encerrada con la verdad en su puño.


El raro que continúa encerrado piensa: ¿qué es mejor? ¿ser hipócrita con uno mismo solo para obtener la recompensa social de sentir que forma parte de la misma realidad que los demás o ser sincero y acarrear el castigo correspondiente? Si dices que has dejado de ver gente azul, todo un mundo se abrirá a tus pies. 


Yo soy una de esas personas, veo gente azul. Sé que seguiré viendo gente azul y pienso continuar diciendo que los veo. Si tú también los ves, no estás solo. ¡Confiésalo! Los vemos cada día. Yo veo una persona azul, la que me mira desde el otro lado del espejo. Yo soy azul. Y no me importa decirlo. Por eso me llaman rara. Rara soy y orgullosa me siento, ya que la gente “no rara” no conoce, ni conocerá el placer de ser azul.


No quiero dejar de ver gente azul. Nunca dejaré de hacerlo. ¿Alguna vez os habéis preguntado qué se siente al ser azul, violeta o rosa? Píntate la piel de colores, sal a la calle e intenta sobrevivir. Después vuelve, que yo te abrazo.


Ese abrazo se llama empatía. Los colores son ideas. La calle son los demás. ¿Y la gente azul? La gente azul somos lectores.


Abraza constantemente y hazlo gratis. Cuando pintes, mezcla colores, sin miedo; observa y aprecia cada matiz. Y sal a la calle aunque suponga llevar gafas de sol y sentarte a la sombra. Porque algún día el sol dejará de quemar.



Este relato lo escribí un día de inspiración en abril de 2011 y por fin ha visto la luz en una maravillosa Editorial que ha querido darme esta gran oportunidad: Editorial Dech. Para acceder a su web haz click aquí. ¡Mil gracias a Editorial Dech! las oportunidades nunca son pequeñas.

Marte, dios de la guerra y mi dios del sexo



Mi profesor de Cultura Clásica nos motivó a estudiar mitología definiéndola como (y cito textualmente) "una historia de cuernos y revolcones", así es como recuerdo ésta en concreto:

Cuenta la mitología que de la espuma del mar nació Venus, diosa de la belleza, de la que todos los dioses se enamoraron en cuanto la vieron, Júpiter la pretendió y al no corresponderle, la obligó a casarse con Vulcano. Pero Venus no quería por marido sino a Marte, valeroso dios de la guerra, con el que tuvo dos hijos: Cupido, dios del amor y Anteros, dios de la pasión.

No es de extrañar que el amor y la pasión nacieran de tan fogosa unión, como paso a relatarte hoy, mi querido Diario Erótico, en este capítulo, en el que dejo de ser Rombos por un día para ser Venus, diosa del impulso erótico y el placer sexual. Y como buena Venus, encontré a mi amado Marte.
Marte y yo éramos dos viejos amigos con una cuenta pendiente, íbamos a encontrarnos después de una espera demasiado larga. Pero era el momento justo. Él lo necesitaba, a mí me hacía falta y decidimos darnos esta oportunidad. Cuando ya pensábamos que nos lo habíamos dicho todo, algo cambió. Algo empezó a surgir entre nosotros que hacía insuficiente unas simples palabras de amigo, necesitábamos algo más, necesitábamos sexo.
Pasamos a la acción un día nublado en el que decidí que ya no podía más con la incertidumbre. ¿Cómo serían sus besos? ¿A qué olería su piel teniéndola muy cerca? ¿Sería cariñoso? ¿Osito de peluche o tigre salvaje? Demasiadas preguntas sin respuesta para una adicta a las caricias.
Mi dios de la guerra estaba tan guapo aquel día. Lo vi desde lejos y me sorprendí cuando, en lugar de ponerme nerviosa, lo que sentí fue una inmensa alegría. Estaba ahí, era real, estaba guapísimo y era todo para mí. Iba preparada para todo, o eso creía yo. Estaba preparada para mis nervios, mi vergüenza y mi acostumbrado pudor. Pero no iba preparada para sentirme tan tranquila, tan a gusto y tan feliz como me sentí desde el mismo instante en que le vi.
Tengo que confesar que hice trampas. Acordamos saludarnos con un abrazo y quizás un amistoso beso en la cara. Pero cuando le tuve tan cerca rompí nuestro acuerdo dejándome llevar. Acercó su boca a mi mejilla y yo giré la cara para que sus labios dieran con los míos, me besó y me abrazó. He aquí la respuesta a una de mis preguntas, besa apasionadamente, muy apasionadamente, y lo mejor de todo es, que le oí suspirar. Me separé de él y sonreí. Sonreí como una niña cuando destapa un regalo.
Caminábamos y me miraba. A mí. Sólo a mí. Me hablaba y me sonreía todo el tiempo. Si estaba nervioso no lo aparentaba. Me miraba a los ojos como si hubiera en ellos algo que le hipnotizara. Llegamos a su piso y me invadió una extraña sensación de comodidad.
Para mi triste memoria, aquél bien podía ser un lugar desconocido, su habitación, el templo del dios guerrero. Aquellas paredes que rezumaban testosterona no me interesaban lo más mínimo, era su dueño quien captaba toda mi atención.
Estaba impresionantemente mejor de cómo le recordaba, me abrazó y le dije que olía muy bien, cuando en realidad estaba pensando que ese olor exquisito bien podría embadurnarlo por mi cuerpo que no me quejaría.
Otra vez me volví a equivocar, no estaba ansiosa por desvestirle rápidamente y desfogarme en minutos, sino que, muy al contrario de lo que esperaba de mí misma, no tenía ninguna prisa por obtener lo que llevaba meses queriendo, deseando para mí. Hablamos, nos besamos despacito. Quería saborear cada milímetro de su boca. Ahora era mío y nadie podía quitármelo, era mío, era mi dios.
No sé en qué momento nos tumbamos en la cama, yo sólo podía pensar: mi dios cuánto te quiero. Pero no quería decírselo, no todavía. Tenía pensado el momento justo en el que deseaba que lo oyera de mis labios. Y las sorpresas no se desvelan antes de tiempo, si no, no serían sorpresas. Estaba en mi paraíso particular, mi Olimpo de los dioses, tranquila, contenta cómoda y muy excitada. Si le besaba en el cuello gemía, si él gemía yo me derretía y volvía a besarle.
Todo era sencillamente perfecto, me lo había imaginado millones de veces, en mi cabeza había vivido este momento de cientos de formas diferentes en los últimos meses, y sobre todo en las últimas semanas y si alguien me hubiera dicho que iba a ser tan maravilloso le hubiese tomado por exagerado. Se abrazaba a mí tan fuerte que me hacía pensar: no quiere que me vaya. Y no me iba a ir a ninguna parte, en ningún otro lugar habría sido tan feliz.
Era mucho más que sexo, Marte lo sabía, y yo lo sabía. Hablábamos cada vez menos, nos besábamos cada vez más. Sin acelerar, justo como a mí me gusta. Sólo él podía conseguir que olvidara todo cuando existía salvo mis ganas de ser suya. Y me sentía suya. De una forma tan especial que dejaba mis fantasías a kilómetros de allí. Estaba siendo maravilloso, ¿el tiempo se detenía, avanzaba, retrocedía o saltaba? No necesitaba saberlo, sólo estábamos mi dios y yo.
Si hubiera sabido que me iba a tratar con tanta ternura y tanto cariño esto habría sucedido hace años, pero por alguna razón tenía que ser ahora. Su piel estaba caliente, era tan agradable tocarle. Nunca me había gustado tanto observar a un hombre disfrutar así de mi cuerpo. Él es fuerte, guapo, su cuerpo está duro bajo las yemas de mis dedos y a mí me hacía sentir una mujer hermosa, no la más hermosa del universo, sino la única mujer bella sobre la tierra. Aunque hubiese jurado que flotaba, aquello solo podía ser terrenal, algo tan apasionado y a la vez tan delicado sólo podía ser fruto del amor entre un hombre y una mujer.
Me preguntaba si le quería una y otra vez, deseando saber la respuesta, pero yo quería hacerme esperar. Y su voz tan masculina y sexy me hacía estremecer, cada palabra que pronunciaba era casi tan agradable como una caricia de sus manos. No importa lo que dijera, me lo decía a mí y era cuanto me importaba.
Me desnudé porque él no lo hacía, necesitaba sentir su piel con la mía, estaba harta de ser solo yo, ahora quería que fuéramos uno. Me trató con tanta dulzura, era como si creyera estar en presencia de la chica más bonita que había visto. Me miraba a los ojos, y lo hacía con adoración, me besaba y me volvía a besar. Respiraba fuerte, gemía y me hacía sentir ese vértigo en el estómago que ya no recordaba que era capaz de sentir. Como cuando recibí mi primer beso, pero multiplicado por cien.
Cuando ya pensaba que la tarde llegaría a su fin lo noté muy dentro de mí y entonces le dije: -cariño… te quiero-, cerré los ojos y me dejé llevar como no lo había hecho jamás, se movía muy rápido y me encantaba. No dejaba de besarme y llamarme cosas bonitas, y cuanto más me hablaba, más excitada me sentía y cuanto más disfrutaba, más le deseaba. Le notaba ponerse tenso sobre mí y supe que había llegado el momento. Alguien gritaba, ¿era yo? ¿Era él? No. Éramos los dos. Sin importarnos nada más que compartir placer, nos unimos y yo deseé que fuera para siempre. Y ahora estaba segura, no era sólo sexo. Era sexo, era pasión y era amor.
Y ahora sonrío recordándolo, porque me hizo feliz. Porque me hace feliz. Porque soy feliz. Porque no hay mayor placer para una Venus que hacer el amor con el dios del que está enamorada.