Por fin en silencio
Tres chicos atrapados en una peligrosa trama de deseo y trauma. El debut de la nueva voz de la literatura juvenil portuguesa.Cuando conoce a Martim, Samu piensa que es el chico perfecto: guapo hasta decir basta y con una sonrisa que borra cualquier duda.La atracción entre los dos es inevitable, y nada ni nadie podrá separarlos. Solo que Martim no es quien parece ser… Y Samu va a descubrirlo de la peor forma posible.Hasta que conoce a Filipe y se adentra en un camino sin retorno en apariencia…Una historia sobre relaciones tóxicas queer, la dificultad de encontrarnos a nosotros mismos y descubrir cómo brillar tal como somos.
Esta ha sido una de esas lecturas que llegan con un extra de cariño: el envío venía acompañado de un lote de regalitos muy cuquis que encajan perfectamente con las vibras del libro. Ya desde el unboxing se percibe que es una edición cuidada y pensada con mimo, algo que también se refleja en el interior, con ilustraciones preciosas que no voy a desvelar demasiado para no romper la sorpresa.
Por fin en silencio, de Bruno Leão, ha sido una sorpresa muy positiva. No conocía al autor y, sin embargo, ha conseguido superar con creces mis expectativas. El estilo narrativo destaca por su cercanía y por la forma en la que transmite su visión del mundo y, en particular, del universo queer. Se nota una intención honesta de conectar con la realidad actual, algo que en otras lecturas a veces se intenta representar de forma forzada y aquí, en cambio, fluye con naturalidad.
Además, me ha resultado especialmente interesante cómo aborda las relaciones y sus dinámicas, alejándose de la idealización romántica para mostrar también las zonas más complejas. El libro no plantea las relaciones como algo perfecto o “de cuento”, sino como espacios donde también existen tensiones, límites, errores y aprendizajes. Y precisamente ahí es donde la historia gana fuerza.
Uno de los puntos más potentes de la novela es la forma en que trata las toxicidades dentro de las relaciones. No se presentan como algo deseable, sino como algo que puede observarse, cuestionarse y entenderse. Esto convierte la lectura en algo más reflexivo, ya que invita a pensar en la importancia de poner límites, de reconocer dinámicas dañinas y de aceptar que las emociones rara vez son completamente blancas o negras.
En ese sentido, es una historia que se aleja del mundo “princesil” y nos acerca a una visión más realista de las relaciones humanas. Los personajes están llenos de matices, lo que permite empatizar con ellos incluso cuando sus decisiones no son correctas o cómodas. Porque, al final, no todo en la vida se divide en bueno o malo, y ese es precisamente uno de los mensajes más interesantes del libro.
Por otro lado, cometí el “error” de investigar un poco más sobre la obra y descubrí que existe todo un “Universo Silencio” que, sinceramente, ahora necesito que Puck continúe publicando sí o sí. Lo dejo aquí como quien no quiere la cosa… pero con la esperanza de que llegue más contenido de este mundo.
En conjunto, Por fin en silencio es una lectura que sorprende, engancha y, sobre todo, invita a reflexionar. No es un libro para leer de forma superficial, porque perdería gran parte de su riqueza. Es de esas historias que te acompañan después de cerrarlas y te hacen mirar de otra forma ciertas dinámicas emocionales.
Y sí: probablemente no te lo esperabas así.


