Nailía
Loli Rodríguez Rodríguez
Sinopsis:
Nailía é unha historia de historias. De amor, desamor e rancor; de superación, de esperanza e de perdón. Lía, a protagonista, nai e avoa, coidadora, tantas veces vagalume na escuridade para os seus, vai guiándonos por un universo de mulleres diferentes, de personaxes vulnerables, entrañables, mentres loita por non perderse no camiño. A pesar dos atrancos da vida, conserva a ledicia e a bondade, a ansia por aprender e superarse, sempre coa lembranza dun idealizado amor de xuventude que a axuda a elevarse por riba da súa propia realidade. O xurado do Premio Torrente Ballester destacou a boa narración e a axilidade da lectura, nunha novela clásica na forma e estrutura, pero moi actual no xeito de abordar o relato. Tamén salientou a representación de mulleres diversas, as imaxes poéticas e o manexo dos diálogos.
Querido diario:
Me dio la sensación de que la voz narrativa cambia como si Nailía no pudiera contarse desde un solo lugar, como si su identidad estuviera partida o en construcción. Sentí que los personajes funcionaban más como voces o símbolos dentro de un tejido colectivo que como individuos psicológicamente desarrollados. Me pareció una novela más contemplativa que narrativa, como si importara más el lenguaje y el clima emocional que la trama en sí.
Tuve la impresión de que la novela no se construye como una historia tradicional, sino como una experiencia fragmentaria, casi onírica. Yo lo leí como un texto sobre la dificultad de narrarse a una misma, sobre cómo una vida no siempre puede contarse de forma lineal. Me costó entrar, pero me interesó cómo rompe con la narración convencional.
Sentí que la novela funciona como una mirada parcial, como si solo pudiéramos asomarnos a momentos suficientes para entender un mundo entero. Me dio la impresión de que los personajes no actúan tanto como deciden, sino que sobreviven dentro de unas circunstancias que los arrastran.
Yo lo leí más como un retrato de vidas difíciles que como una trama tradicional. Me pareció que la autora no buscaba contar la historia de Lía de forma lineal, sino mostrarnos fragmentos, como por el hueco de una cerradura, para construir un conjunto de existencias entrelazadas. Sentí que lo importante no es lo que ocurre, sino cómo las circunstancias —sociales, familiares, emocionales— van moldeando a los personajes, casi como si vivieran más en consecuencia que por elección.
Me impresionó cómo el libro se asoma a experiencias muy silenciadas, como el aborto, que son más frecuentes de lo que se reconoce, pero siguen rodeadas de tabú y soledad. No es solo una escena individual, sino una ventana a una realidad colectiva de mujeres que han tenido que atravesar decisiones difíciles en silencio.
Hubo una escena que se me quedó grabada: la de una joven embarazada que busca a alguien que pueda comprenderla. Me pareció que ahí la novela toca algo muy silenciado, como el aborto, no desde el morbo ni el juicio, sino desde la intimidad y la necesidad de ser acompañada. Me hizo pensar en todo lo que se calla socialmente, en cómo ciertas experiencias son tabú y, sin embargo, forman parte de la vida de muchas mujeres.
En resumen:
- Lo leí más como un retrato de una época y de un entorno que como una trama tradicional.
- La novela funciona más como una experiencia fragmentaria que como un relato cerrado.
- Los personajes son voces dentro de un paisaje emocional colectivo.
- Me impactó cómo el libro trabaja con lo que se calla.
- La novela se asoma a realidades tabú sin juicio, desde la intimidad.
- No fue una lectura fácil para mí, pero me pareció valiosa precisamente porque no busca lo convencional, sino mostrar fragmentos de vidas atravesadas por lo social, lo íntimo y lo que se calla.