miércoles, 11 de diciembre de 2019

Reseña: Maquiavelo, Nicolás "El príncipe"

El príncipe
Nicolás Maquiavelo
Ilustrado por Santiago Caruso



Querido diario: 

Quiero dar las gracias a Alma Editorial por este ejemplar que no podría ser más precioso tanto por dentro como por fuera como podéis apreciar en la fotografía. 

Sinopsis:

Esta es la obra más conocida de Nicolás Maquiavelo. Más allá de asuntos secundarios y casi exóticos como el abuso del término «maquiavélico» para referirse a algo astuto o engañoso, tenemos aquí un tratado intachable, cuya vigencia en la actualidad resulta asombrosa, sobre las cualidades que debe reunir un buen gobernante. Las reflexiones de Maquiavelo son una lectura obligatoria para quien desee comprender cuáles son la naturaleza y los límites del poder.

Si has venido hasta aquí creyendo que vas a encontrar princesas, castillos encantados y dragones me temo que no estás en el lugar indicado pero ya que has empezado a leer, ponte cómodo, quizás te lleves hoy una recomendación. 

Como decía, El príncipe de Maquiavelo no se trata de una novela de ficción sino más bien de un tratado sobre cómo gobernar una nación que no se escribió para el público en general sino como propuesta real de gobernabilidad en un momento dado durante la época del Renacimiento italiano, no quiero meterme demasiado en la contextualización porque no acabaría nunca la reseña, solo puntualizar que el hecho de que este libro haya llegado a nuestras manos no ha sido fruto de una labor de marketing con el fin de venderlo a las masas sino que ha trascendido debido a su naturaleza e intencionalidad. 

Son una serie de... "consejos" que Maquiavelo regala a los príncipes, (a uno concretamente, de ahí el título), ¿qué sucede? que esto funciona en lugares donde es la casa real la que maneja los hilos, si pensáis en un territorio gobernado por republicanos o demócratas os sonará algo extraño pero poneos por favor en la piel de la aristocracia cuando lo tengáis en la mano y lo apreciaréis el doble. 

A lo largo de los años se ha debatido mucho sobre la relación que Maquiavelo proponía al príncipe que tuviera con respecto a su pueblo y de ahí que llegue a nuestros días el adjetivo "maquiavélico" para referirse a alguien inteligente, malvado o temido.

Si tuviera que trasladar este texto a mi vida actual me estaría recordando continuamente a frases de mis jefes y situaciones vividas en las que me han dejado claro quién manda y por qué, pero no quiero dar detalles, prefiero dejarlo en algo meramente anecdótico. Lo que en realidad me resulta interesante es la capacidad que tiene Maquiavelo de extraer las experiencias de otros para aprender de sus errores y trasladar esos aprendizajes al momento actual, ¡si lo piensas es brillante! Seguro que habéis oído frases del tipo "debemos recordar los hechos del pasado para no repetirlos" pues bien, esto lo tiene el autor muy presente así como que "el fin justifica los medios" y la que añadiré de cosecha propia: "las personas se mueven más por propio beneficio que por sus creencias". Y os invito a reflexionar sobre ello.

Quizás mi parte favorita ha sido la que más me ha descolocado en la que el mismo Maquiavelo aconseja alejarse de personas como él, esto es algo, cuanto menos, curioso pues uno siempre tiende a pensar que cuando nos dan un consejo es para beneficio del "aconsejador" y en este caso no es del todo así. 

Lo sé, queridos lectores, lo sé, estamos ante un libro muy diferente a lo que estáis acostumbrados a leer por aquí pero como ya os aconsejo en redes sociales, hay que darle una oportunidad a todo libro que caiga en vuestras manos, debéis comprobar por vosotros mismos si os gustan o no y por supuesto, cuanta más variedad tengáis en vuestras lecturas, mayor será vuestra zona de confort. 

A mí me encanta porque si me seguís sobre todo en twitter me habréis visto meter baza en cuestiones de política en más de una vez porque al fin y al cabo, la política crea las leyes y la legislación es aquéllo que te dice lo que se puede y lo que no se puede hacer, lo que se debe y lo que es beneficioso, lo que está prohibido y el castigo por no cumplir las normas, por ello me parece tan importante ¡y bello a la vez! tener curiosidad e interés por libros como El príncipe al que le tenía muchas ganas y que ahora conservaré con mucho cariño porque por si fuera poco tengo una edición tan bonita, brillante y cuidada como no podría ser menos viniendo de una editorial que ama los clásicos. 

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1 comentario:

  1. Hola!!
    Un día empece esté libro pero termine dejadolo, tal vez era mi edad. Ahora lo quiero leer, gracias por la reseña.
    Besos💋💋💋

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